El problema
Decidir el futuro sin perderse
En Ibarra, la orientación vocacional para jóvenes se ha vuelto un proceso débil y desarticulado, reducido a charlas aisladas y pruebas psicométricas poco contextualizadas. Como consecuencia, muchos bachilleres eligen su carrera condicionados por presiones familiares, económicas o sociales, en lugar de tomar decisiones informadas y conscientes sobre su vocación.

¿Qué influye a los jóvenes?
Entre presiones familiares, limitaciones económicas y falta de orientación vocacional, muchos jóvenes eligen su carrera sin información suficiente ni claridad sobre su verdadera vocación.
La combinación de incertidumbre, presión familiar y social, junto con el acompañamiento limitado de las instituciones, impulsa decisiones académicas tomadas sin información suficiente sobre la carrera elegida.
Como resultado, muchos estudiantes ingresan a la educación superior sin una vocación definida, lo que incrementa el riesgo de deserción académica y frustración profesional.
El testimonio de Andrés Bautista, estudiante de la UTN, nos muestra esto.